A menudo, la esperanza es lo único que nos hace mantenernos erguidos, lo justo para asomar la cabeza y respirar una vez más. Respirar la bocanada que nos hace llegar a la siguiente, y así, hasta que un día alguien nos ayuda a salir, o a terminar de hundirnos. Es cierto que somos nosotros los que saltamos a ciegas, sin nada que nos ayude a no caer si fallamos, y somos responsables de nuestro hundimiento, y ¡ay!, después, que no somos capaces de enmendarnos. Y si conseguimos salir, somos por excelencia la raza que comete el mismo error las veces que haga falta, y más. Hasta que por algún motivo, no muy agradable, eso seguro, algo cambia, algo nos cambia y saltamos atados a una fina cuerda que nos sostendrá, por si acaso. Pero a veces, ni siquiera sabemos hacer bien los nudos.
Anoche pasé frío y me desenamoré un poco.
Anoche pasé frío y fui poeta.
Anoche, mientras mi carne se helaba
y mi alma en mi cuerpo se escondía,
vi como mi amor para ti
era un juguete pasado ya de moda que ya nada valía.
Cualquier amanecer echarán
al viejo juguete de mi amor a un carro de basura,
y alefándose en la amarga soledad
oirá al carretero dar palos a su mula
que todo se lo da por un poco de paja
y, a veces, pochas uvas.
¡Que importa que me engañes si luego me sonríes!
¡Qué importa ser poeta o ser basura!
Anoche pasé frío en el cuerpo y en el alma…
Anoche pasé frío y quedó mi libertad de amor helada.
Barnekoak ez du ateratzerik ezpadu nori adierazi, ezin dut urrunera begiratu eta sentitzen dudana kanporatu, airean utzi, ez du holan atera nahi eta ez da aterako. Aurtendanik geurzdara anitz euri eta eguzki.
Close your eyes, give me your hand, darling
Do you feel my heart beating, do you understand?
Do you feel the same, am I only dreaming?
Is this burning an eternal flame?
I believe it’s meant to be, darling
I watch when you are sleeping, you belong to me
Do you feel the same, am I only dreaming
Or is this burning an eternal flame?
Say my name, sun shines through the rain
A whole life so lonely, and then you come and ease the pain
I don’t want to lose this feeling
Say my name, sun shines through the rain
A whole life so lonely, and then you come and ease the pain
I don’t want to lose this feeling
Close your eyes and give me your hand
Do you feel my heart beating, do you understand?
Do you feel the same, am I only dreaming
Or is this burning an eternal flame?
Is this burning an eternal flame?
An eternal flame?
Frodo: No puedo hacer esto solo…
Galadriel: Eres el portador del Anillo, Frodo. Llevar el Anillo de Poder conlleva estar solo. Esta misión te ha sido encomendada, y si tu no encuentras el camino… nadie lo hará.
Frodo: Entonces sé lo que debo hacer. Solo que… tengo miedo de hacerlo.
Frodo: Ojalá el Anillo nunca hubiera llegado a mi… Ojalá nada de esto hubiera ocurrido.
Gandalf:Eso desean quienes viven estos tiempos, pero no les toca a ellos decidir. Solo tú puedes decidir qué hacer con el tiempo que se te ha dado.
Todo comenzó con la forja de los Grandes Anillos.
Tres fueron entregados a los Elfos inmortales, los más sabios y bellos de todos los seres.
Siete a los señores Enanos. Grandes mineros y artesanos de las cavidades montañosas.
Y Nueve… Nueve fueron entregados a la raza de los hombres… Que ansían por encima de todo el Poder.
En aquellos anillos residía el poder y la voluntad para gobernar a cada raza. Pero todos ellos fueron engañados… Pues otro Anillo más fue forjado… En la tierra de Mordor, en los fuegos del Monte del destino, el Señor Oscuro Sauron forjó en secreto el Anillo Regente para controlar a todos los demás. En ese Anillo descargó toda su crueldad, su malicia y su voluntad de dominar todo tipo de vida…
Un Anillo para gobernarlos a todos. Uno a uno, los pueblos libres de la Tierra Media fueron sometidos por el poder del Anillo.
Pero hubo algunos que resistieron. Una Última Alianza de Hombres y Elfos lucharon contra el ejército de Mordor. Y en las lomas del Monte del Destino libraron su batalla por la libertad de la Tierra Media. La victoria estaba próxima… Pero nada puede acabar con el Poder del Anillo… Y fué en aquel preciso momento, desvanecida ya toda esperanza, cuando Isildur, Hijo del Rey recurrió a la espada de su padre…
Sauron, el enemigo de los pueblos libres de la Tierra Media fue derrotado.
El Anillo llegó a manos de Isildur, que tuvo la oportunidad de destruir su mal para siempre. Pero el corazón de los hombres se corrompe con facilidad, y el Anillo de Poder goza de voluntad propia. Traicionó a Isildur hasta llevarle a la muerte.
Y aquellos hechos que nunca debieron caer en el olvido, se perdieron en el tiempo. La Historia se convirtió en Leyenda. La Leyenda se convirtió en Mito, y durante 2.500 años el Anillo pasó desapercibido. Hasta que cuando se presentó la ocasión encontró a un nuevo dueño… ¡Mi Tessoro! El Anillo acabó en manos de la criatura Gollum que lo ocultó en las profundidades de las Montañas Nubladas. Y allí, le consumió.
Gollum: ¡Él vino a mi! ¡Todo mío! ¡Mi vida! ¡Todo mío! ¡Mi tessoro!
Galadriel: El Anillo proporcionó a Gollum longevidad antinatural. Durante 500 años envenenó su mente; y en la lúgubre caverna de Gollum esperó. La oscuridad negó los bosques del mundo. Llegó el rumor de que una sombra crecía en el Este. El murmullo de un temor sin nombre. El Anillo de Poder lo percibió. Su hora había llegado. Abandonó a Gollum, pero algo ocurrió al margen de la voluntad del anillo… fue recogido por la criatura que menos cabía imaginar… Por un Hobbit, Bilbo Bolsón, de la Comarca.
Gollum: ¡¡Perdido!! ¡MI TESSOORO! ¡PERDIDO!
Galadriel: Pero pronto llegaría el momento en que lo Hobbits tendrían en sus manos el futuro de todos…